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Pérdida auditiva: causas y tipos

¿Revisas habitualmente tu oído? Es importante revisar periódicamente la salud de nuestro sistma auditivo para evitar una posible pérdida auditiva.

La pérdida auditiva actualmente afecta a 466 millones de personas en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Para 2050, más de 900 millones de personas podrían estar afectadas.

Muchos aspectos en nuestra vida cotidiana, y las actividades que realizamos, nos ponen en entornos de escucha exigentes como en la calle, cafeterías, el trabajo, etc.

 

 

¿Qué es la hipoacusia?

 

La hipoacusia, definida como “disminución de la agudeza auditiva”, es la incapacidad parcial o total para escuchar sonidos en una intensidad habitual.

Las hipoacusias se pueden clasificar como leves, moderadas, severas o profundas, dependiendo del grado de intensidad en la que nuestra audición se ve afectada. Además, se pueden clasificar dependiendo del origen de la lesión, si ocurre en uno o ambos oídos o en el momento en el que ocurre.

La pérdida de audición tiene un impacto directo en la calidad de vida, la salud y las interacciones sociales del afectado.

 

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En el siguiente vídeo, Carmen Prada, audióloga de Audicost, nos cuenta cómo se clasifica la hipoacusia.

 

 

Tipos de hipoacusia
 

Hay identificados tres tipos de pérdida de audición: conductiva, neurosensorial y combinada.

 

1- Hipoacusia conductiva o de transmisión

Este tipo de déficit afecta la parte aérea del oído, pudiendo haber una lesión en el oído externo o el oído medio.

Las causas principales por las cuales se puede dar la pérdida auditiva de transmisión son tumores benignos (colesteatomas), otitis en el oído medio, traumatismos o perforación del tímpano.

Los sonidos se perciben más suaves y no son claros: se reduce la percepción de los tonos más altos y bajos. Las personas con este tipo de déficit auditivo describen una sensación de oír con tapones en los oídos.

 

2 - Hipoacusia neurosensorial o de percepción

En este caso la lesión se encuentra en el oído interno o en el nervio auditivo. Las personas con este tipo de hipoacusia se aquejan de la inteligibilidad del habla, además también pueden sufrir acúfenos en uno o en ambos oídos.

La hipoacusia neurosensorial puede ser constante durante años o ir deteriorándose de manera continuada. Para evitar cuanto antes cualquier deterioramiento del oído, es recomendable realizar pruebas auditivas anuales.

 

3 - Hipoacusia mixta o combinada

Se trata de una hipoacusia de transmisión junto con una neurosensorial. Para este tipo de pérdidas se necesita encontrar una solución individual adecuada a cada persona. En caso de ser pérdidas auditivas combinadas, temporales y débiles se utiliza a menudo medicación. En los casos que tienen una pérdida de moderada en adelante y permanente se recomienda la utilización de audífonos.

 

 

 

Principales causas de la hipoacusia

 

Hasta cinco son las principales causas por las que se suelen dar las pérdidas auditivas, independientemente de si se da en niños, jóvenes, adultos o mayores.
 

Trauma acústico

El trauma acústico es producido por una lesión en el oído interno. Se suele dar por ruidos muy fuertes o por una larga exposición a ruidos constantes. El trauma acústico es una causa común de hipoacusia neurosensorial.

 

Antecedentes familiares

Actualmente, muchos de los casos de pérdida de audición se dan por causas genéticas. En los más pequeños es fácil detectarlo ya que se realizan cribados neonatales para identificar algún tipo de alteración auditiva.

 

Envejecimiento

La pérdida de audición relacionada con el envejecimiento es conocida como presbiacusia. A medida que la persona va envejeciendo, el oído también lo hace. Suele presentarse a través de síntomas leves y paulatinos que apenas se logran percibir hasta estar algo avanzada.

 

Medicamentos

Los medicamentos pueden provocar lesiones irreparables en el oído. Suelen ser medicamentos que se utilizan para tratamientos de infecciones y enfermedades de carácter grave como el cáncer o enfermedades del corazón.

 

Infecciones

Las infecciones de oído pueden acabar provocando un déficit auditivo que puede ser temporal o crónico. Estas infecciones si se dan en el oído medio pueden llegar a afectar a la salud auditiva.

 

Prevenir es mejor que curar, por eso intentaremos evitar, en la medida de lo posible, los riesgos que pueden llevarnos a desarrollar una pérdida auditiva. En el caso de antecedentes familiares o envejecimiento, atajar el problema cuanto antes es muy importante, revisando la audición periódicamente en el caso de los mayores, y fijándonos en el comportamiento de los más pequeños. 

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