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Consejos para acostumbrarse a los audífonos

Desde el primer momento empiezas a escuchar mejor con tus nuevos audífonos pero debemos adaptarnos de forma progresiva a ellos. Hay un pequeño periodo de ajuste.
 

Los primeros días con los nuevos audífonos son fundamentales para conseguir una adaptación óptima.


En este artículo te daremos consejos que te pueden ayudar a acostumbrarte a los audífonos de la forma más fácil y puedas disfrutar de tu nueva audición durante los próximos años. De esta forma, ¡podrás seguir disfrutando de los sonidos y tener una calidad de vida de 10!

 

1. Al principio es extraño


Al igual que necesitamos tiempo para acostumbrarnos a unas gafas, también necesitaremos tiempo si es la primera vez que utilizamos audífonos. Existe la posibilidad de sentir los dispositivos en la oreja y en el canal auditivo, pero esto, con el paso de los días, desaparecerá. 

En el caso de que estés utilizando unos audífonos BTE o RIE y también uses gafas, debes tener especial cuidado cuando te pongas y quites las gafas. Habrá espacio tanto para el audífono como para las gafas, por lo que no tienes por qué preocuparte, encontrarás la manera para que compartan espacio.
 

» Ver audífonos BTE
» Ver audífonos RIE

 

2. Utiliza el audífono unas pocas horas al día


En caso de ser necesario, durante los primeros días es indicado utilizar los nuevos audífonos solo situaciones y ambientes cómodos

Cuantos más sonidos seamos capaces de reconocer y filtrar, también identificar los ruidos molestos, podrá ayudar al audiólogo a realizar los ajustes necesarios durante el mes de prueba para dar con la adaptación más adecuada. 

Además, cuanto más utilicemos los audífonos, incluso cuando estemos en casa o en entornos silenciosos, será más fácil para nuestro cerebro aclimatarse a los sonidos en un entorno ruidoso. 
 

 

 

3. Empieza en una habitación tranquila


El primer día, es recomendable sentarse en una habitación tranquila de casa.

Empezaremos a acostumbrarnos a los sonidos más débiles, como el tictac de un reloj o los coches que pasan fuera. Este tipo de sonidos al principio puede resultarnos antinaturales ya que nuestro cerebro había dejado de estar acostumbrado a escucharlos. 

En algunos casos, los audiólogos recomiendan apuntar los sonidos que se perciben y resultan molestos. Antes de volver a hablar con nuestro audioprotesista o antes de acudir al centro auditivo para realizar un seguimiento de la adaptación del audífono, revisaremos la lista de los ruidos molestos y descubriremos que los que lo eran al principio ya no lo son. Si vemos que alguno de ellos sigue siéndolo, se lo comunicaremos para que ajuste nuestro audífono.

 

4. No juegues con el volumen


Los audífonos con mejor tecnología son capaces de adaptarse a diferentes situaciones y entornos de forma automática, por lo que en estos casos no debería ser necesario ajustarlos manualmente con mucha frecuencia.

En caso de subir el volumen, no lo debemos subir en exceso. No debemos intentar que los audífonos hagan lo que unos oídos sanos realizan, ya que podríamos estar dañando más nuestra audición. 

 

5. Ten conversaciones grupales


Para poder adaptarnos correctamente, podemos empezar a tener conversaciones con nuestros amigos más cercanos y familiares, ya que las voces de nuestros seres queridos son las más fáciles de identificar

La audición sigue requiriendo una escucha activa, lo que significa que debemos asegurarnos de estar frente a la persona que habla y mirarlo directamente mientras habla. Esto facilita al cerebro la conexión entre los puntos de los sonidos, los patrones vocales y el lenguaje corporal no verbal.

 

 

6. Mantén las fuentes de sonido a un volumen “normal”


Con los nuevos audífonos no debería ser necesario tener que subir el volumen de la televisión o de la radio para poder escucharlo. Podemos pedir a un familiar o amigo que regule el volumen para encontrar el apropiado e intentar usar ese ajuste de forma habitual.


7. Utiliza subtítulos


Escuchar y leer palabras al mismo tiempo es una manera de ayudar a re entrenar el cerebro para conectar los sonidos y el lenguaje. Podemos utilizar los subtítulos para ver una película.


8. Escucha la grabación de audio de un libro 


Este consejo tiene el mismo objetivo que el anterior. Cuando vayamos a leer un libro podemos escuchar la grabación de ese mismo libro. En caso de no tener un audio libro podemos pedirle a alguien que lea en voz alta mientras nosotros seguimos por nuestra cuenta. 
 


9. Léete a ti mismo en voz alta


Al principio, el sonido de nuestra propia voz puede resultar algo extraño, pero a esto también nos adaptamos en pocos días. 

Leer en voz alta puede ayudarnos a acostumbrarnos a nuestra voz de forma más rápida y a entrenar para hablar a un volumen adecuado.
 


10. Realiza ejercicios de escucha


Intenta identificar la dirección de donde vienen los sonidos sin mirar a su alrededor. 

 

11. Aprovecha los bucles magnéticos


Como hablábamos en otro artículo, en muchos espacios en España se están implementando bucles magnéticos para mejorar la accesibilidad de personas con hipoacusia

En caso de que nuestro audífono tenga telebobina, podemos aprovechar los bucles de inducción magnética para recibir los sonidos de las fuentes de sonido de una forma más nítida, sin interferencias y sin distorsión.

Si el audífono no tiene telebobina, te servirá el consejo número 12. 

» Descubre cuáles son las ventajas del bucle magnético
 


12. Coloca el teléfono sobre el audífono


Si no tenemos telebobina en el audífono, o si nuestro teléfono no puede conectarse a una, podemos inclinar el móvil ligeramente hacia delante para que quede justo sobre el micrófono del dispositivo. Esto ayudará al audífono a captar las ondas sonoras del teléfono de la forma más directa posible. 

En el caso de los dispositivos que se encuentran detrás de la oreja, el micrófono suele estar situado en la parte del audífono que está detrás de la oreja. Además, inclinar el teléfono puede ayudarnos a reducir de manera significativa cualquier posible retroalimentación.

 

 

13. Acostúmbrate a los audífonos poco a poco


La regularidad es importante para que el cerebro se ajuste a la amplificación progresivamente. Después de unas dos semanas, deberías llevar los nuevos audífonos durante todas las horas que estés despierto. La única excepción que debe haber es cuando nos duchemos o vayamos a la piscina o playa, si ya es demasiado tarde y has mojado tus audífonos, te contamos cómo recuperarlos. 

 

Aunque estos consejos suelen funcionar no los recomendamos para todos los casos. El profesional de la audición que adapte nuestro audífono nos indicará las pautas que debemos seguir para sacar el máximo rendimiento a los audífonos.


Recupera tu audición y tu calidad de vida. Disfruta de todo lo que te habías estado perdiendo durante este tiempo. 
 

  • 23 de Julio de 2020