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¿Se puede mejorar nuestra audición de forma natural?

La pérdida de la audición, según algunos especialistas, se cree que se inicia de forma progresiva desde los 20 años y se acelera a partir de los 50 años, y afecta a más del 30% de las personas mayores de 70 años.
 

Este deterioro auditivo está causado por la destrucción gradual de las células ciliadas, que se encargan de percibir el sonido en el oído interno. A pesar de que son pocos los casos donde se produce la sordera total, la disminución en la capacidad auditiva supone un problema para quien empieza a padecerla.


Esta pérdida de audición puede tener causas genéticas o hereditarias, o bien puede ser causada por factores ambientales, como una exposición prolongada a ruido excesivo sin la protección adecuada.


Desmintiendo bulos, mejor ir al médico


 

 

Si crees que podrías estar experimentando pérdida de audición, lo primero que debes hacer es concertar una cita con tu médico. El médico podrá hacer un diagnóstico preciso e informarte sobre cuál es el nivel de pérdida de audición.


Todos conocemos "remedios naturales" para cuidar, o contra, el dolor de oído, pero una cosa es cuidar el oído y otra cosa es que estos remedios mejoren nuestra audición, y mucho menos sirvan para eliminar la sordera.


Citando a la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello, en su artículo"No existen métodos naturales para recuperar la audición", denuncian los anuncios de estos métodos por fraudulentos y que suponen un riesgo para la población.


Es falso que la pérdida de audición se cure o se recupere fácilmente utilizando ningún tipo de producto. No existe ningún estudio que avale esta afirmación. La hipoacusia neurosensorial asociada a la edad o presbiacusia se trata con audífonos o implantes auditivos pero en ningún caso con tratamiento farmacológico como los que se anuncian en diferentes webs y medios. Existe numerosa bibliografía que soporta esta afirmación y ninguna que soporte los métodos naturales en la literatura científica internacional.


En esta misma dirección, un reciente estudio mostró que al aumentar los niveles de salud cardiovascular, aumentan los niveles de sensibilidad auditiva. Existe un vínculo entre el sistema cardiovascular y la capacidad funcional de los órganos y tejidos en el oído interno.
 

Actividades que nos ayudan a mejorar la audición



 

 

Al hacer ejercicio, mejora la circulación de la sangre que viaja a los huesos y músculos de la oreja. Cuando el flujo sanguíneo se facilita mediante el ejercicio, los nutrientes como los antioxidantes y las proteínas protectoras de choque térmico viajarán a través del sistema y mejorarán la audición.


» Ejercitarte para evitar la pérdida de audición, requiere realizar grandes movimientos musculares, como caminar, andar en bicicleta y nadar durante al menos 20 a 30 minutos a la vez, 5 días a la semana.


» Son eficaces también los ejercicios aeróbicos. Pueden desviar el flujo sanguíneo de las partes menos activas del cuerpo a nivel metabólico (es decir, órganos y tejidos del oído interno) a partes del cuerpo más metabólicamente activas (es decir, músculos esqueléticos que participan en el ejercicio).


Realiza ejercicio diariamente


Ya sea correr, saltar o nadar, el movimiento diario y el ejercicio mejoran la circulación sanguínea en el oído interno, más específicamente en la cóclea. La cóclea es la parte del oído responsable de convertir las vibraciones del sonido en impulsos nerviosos.


Un flujo sanguíneo saludable también evita la pérdida de neurotransmisores, los mensajeros en su cerebro responsables de transportar estas señales. Un estudio que siguió a 68 000 enfermeras durante unos 20 años encontró que dos horas de ejercicio por semana son suficientes para reducir el riesgo de pérdida de audición.
 

Yoga

Al igual que otros tipos de ejercicio, el flujo y reflujo del yoga ayuda a mejorar la circulación sanguínea en los oídos. Varias poses y posiciones están dedicadas a proteger y mejorar la audición. Estas posturas incluyen las posturas del árbol, loto, triángulo y camello.


El yoga también se ha sabido para aliviar el sufrimiento de los pacientes de tinnitus. Los investigadores han descubierto que con la práctica continua de yoga, el estrés y los síntomas del tinnitus pueden reducirse.


Juegos

Mantener el cerebro en forma y saludable puede reducir el riesgo de pérdida de audición. Se ha encontrado que los juegos que prueban las habilidades de audio, como los que se encuentran en internet o en aplicaciones, pueden mejorar la audición.


El cerebro humano juega un papel muy importante en el procesamiento de la información de sonido que reciben nuestros oídos, y no podemos ignorarlo. Un estudio reciente realizado por la Universidad de Pennsilvania indica que existen vínculos entre la pérdida de la audición y las enfermedades mentales, como la ansiedad y la depresión.


La investigación sugiere que la pérdida de audición puede conducir a la atrofia de la sustancia gris en las áreas auditivas del cerebro, particularmente en los adultos mayores. Por lo tanto, algunos ejercicios cerebrales como la resolución de acertijos y el jugar juegos de sonido pueden hacer que el cerebro fluya.


Los investigadores evaluaron a un grupo de personas de edad avanzada donde a la mitad del grupo se le dieron juegos estimulantes de la memoria y la otra mitad se enfocó en seguir las conversaciones. Se encontró que aquellos que siguieron las conversaciones pudieron mejorar sus capacidades auditivas.


Jugar a ubicar un sonido

Esta actividad es fácil y se puede realizar en cualquier lugar. Ya sea que estés en una tienda o recostado en la cama, trata de captar los diversos sonidos y zumbidos que te rodean. Intenta distinguir esos sonidos y de dónde proceden.


Prueba a filtrar los ruidos por un momento y luego vuelva a enfocarlos. Esta actividad de audio puede ayudarlo a conversar en entornos ruidosos. Ayuda a filtrar el ruido de fondo mientras te concentras en la conversación.


La dieta también ayuda



 

 

Incorpora alimentos en tu dieta que contengan los nutrientes necesarios para una buena salud y una función normal del oído. Asegúrate de que tu dieta sea baja en grasa animal saturada y carbohidratos refinados. Los alimentos grasos pueden reducir el suministro de sangre a los oídos (debido a la acumulación de colesterol) y otras partes del cuerpo.


Trata de comer pescado de agua fría como el salmón, la trucha y el arenque; incorpora nueces, semillas y granos integrales en tu rutina de alimentación diaria y, lo más importante, ingiere verduras y frutas frescas.


» Antioxidantes. Los antioxidantes combaten el proceso de envejecimiento en todo el cuerpo y neutralizan los radicales de oxígeno que se acumulan en el cuerpo y causan daños.


» Vitamina B3 + vitamina B6. La vitamina B3, también conocida como niacina, promueve la circulación de la sangre en los oídos y en todo el cuerpo, al hacer que los vasos sanguíneos se expandan. La vitamina B6, también conocida como piridoxamina, es necesaria para una función nerviosa saludable.


» Vitamina B12 + vitamina B9. La vitamina B12 y la vitamina B9 (folato) desempeñan un papel importante en el funcionamiento normal del cerebro y del sistema nervioso, así como en la formación de sangre y ADN. La deficiencia de la vitamina B12 puede estar relacionada con la disfunción auditiva derivada de la edad, por lo que es importante consumir niveles adecuados de estas vitaminas a través de alimentos o suplementos.


En la actualidad hay una serie de soluciones para la pérdida de audición que contribuyen tanto a mejorar el desarrollo y aprendizaje a edades tempranas, como a prevenir el aislamiento social y el deterioro cognitivo de las personas mayores. En este sentido, dependiendo del tipo y el grado de pérdida, los audífonos consiguen mejorar la calidad de vida, para que estas personas puedan comunicarse y relacionarse, e incluso volver a disfrutar de la música en algunos casos. De ahí la importancia de prestar atención a los signos de sospecha y acudir al otorrinolaringólogo para que realice una valoración de la pérdida auditiva.


 


 

Artículo en colaboración con:

  • 19 de Octubre de 2020